lunes, 19 de marzo de 2012

Fin de la Bella y la Bestia.

[...]
     - Pero hicimos una promesa, y ahora mi corazón se está partiendo. No quiero que vivas agarrada a una vida que no deseas, sin amor. Y se qué tu y yo nos hubiésemos llevado bien, pero...

- ¡Bestia, yo si te quiero!, y aunque digas que no y me rechaces porque no creas en mí, yo simepre te querré.-dijo Bella desprendiendo lágrimas silenciosas.

- Te prometo que estaré bien- dijo intentando incorporarse- dejaré libre a tu padre y podrás irte otra vez con él y casarte con aquel que te ama más que yo, y eso supondrá que serás más feliz.

- No aceptaré a otro hombre más que a tí, y aunque digas que no, te estaré esperando. No puedes dejarme a sí, yo sin ti...- dijo Bella entre sollozos.

- Serás más feliz- le interrumpe la Bestia suspirando

- ¡Me niego en rotundo, yo me quedo aquí, a tu lado!Nadie es perfecto, como yo que...- Bestia no le dejo terminar la frase.

- ¡Haz el favor y vete de aquí!- dice gritando tan fuerte que Bella se asustó y dió un sobresalto- Vete ya si no quieres que te haga daño...
 

Y en ese mismo momento, al darse cuenta que Bella se quedaba a su lado arrodillada y abrazándole, se incorporó y le dió un zarpazo a Bella. Ella echó a correr y el exhalando su último suspiro, pronunció su nombre "Bella" que había sonado más bonito y sincero que nunca. En ese instante dejó de ver la luz. Bella se había quedado observando detrás de un matorral de rosas, la misma rosa que él le había regalado y al verle tumbado en el suelo quedo horrorizada, secándose las lágrimas con su vestido de color de las nubes, un gris apagado, sin vida. La muchacha sollozando su nombre intentó reanimarle, pero la Bestia estaba inmovíl y con sentimiento de culpa se quedo a su lado durante el resto de sus días.


martes, 6 de marzo de 2012

Crítica FETEN: Kafka y La Muñeca Viajera.




En primer lugar, quiero decir, que esta obra me ha dado a comprender lo que una persona con gran corazón puede hacer. En esta obra aparecen distintos personajes; el ilustrísimo Franz Kafka, su mujer, Elsie la niña, y la madre de esta.

En la actuación, no se diferenciaban los papeles entre la niña y su difunta abuela, pero el fondo le daba un toque bonito y original a la obra. En la realidad, el famoso escritor, reconocido por varias de sus obras como por ejemplo, Metamorfosis, Carta al padre o El Proceso falleció a los cuarenta años, y en la obra el supuesto Kafka aparentaba cuales ancianos años. Entre la multitud de mis compañeros jóvenes, encontraron aburrida la obra o incluso pesada, pero en mi gusto personal la obra ha estado magnífica.

Lo que más me llamo la atención de las partes del decorado, fueron los paraguas, le hacían a la función muy bonita, original y las luces que se reflejaban en ellos obraban mágicamente sobre esta gran función, Kafka y La Muñeca Viajera.