Más allá de donde nos imaginamos, después de Marte y todos esos planetas que desde aquí nos parecen enanos esta una gran capa negra con estrellas pintadas. Detrás de ella se encuentra un lugar que nosotros no podemos ver, el Lugar de Antaño. Allí se encuentran todos los seres mitológicos, desde Las Xanas hasta El Cuélebre. También se encuentra El Trasgu, ese ser tan bromista y a veces un poco pesado. Él es el encargado de ver como va evolucionando nuestro planeta, controlando cada uno de nuestros movimientos… Desde el principio de los tiempos, el se encargaba de decir a cada uno de los otros seres mitológicos que tenía que hacer para que nuestro planeta fuera de maravilla. Pero últimamente las cosas no marchan como deberían. El Nuberu que es el encargado de las lluvias y las tormentas está un poco despistado porque ha perdido su bastón y está todos los días buscándolo. Las Xanas las encargadas de los bosques que han perdido sus rebaños de ovejas y El Cuélebre no encuentra sus tesoros custodiados. El Trasgu está muy enfadado y mira angustioso a La Tierra. Pensó en un nombre para poner a este fenómeno. Decidió llamarlo Calentamiento Global y enseguida se lo informó a sus compañeros, pero en un instante un gran debate empezó:
- ¿Pero que nombre es ese de “Calentamiento Global”? ¿Acaso le hemos puesto la calefacción a La Tierra ?- Dijo El Cuélebre un poco indignado.
- Pues como si hubiese sido así, y todo por nuestra culpa….- Dijo El Trasgu con tono de culpa
- ¡Mira que ponerse ha discutir por un simple nombre!- Gritaron las Xanas a coro.- A nosotras nos da igual, lo importante es solucionarlo.
- Tenéis razón, ahora mismo partiré hacia la tierra para ver de cerca lo que está pasando.- Contestó El Trasgu enérgicamente.- Pero no lo haré solo.
- ¿A qué te refieres?- Preguntó El Cuélebre.
- Nada más llegar a La Tierra , buscaré a un humano que me ayude a entender más las cosas.
Y así sin dejar preguntar a sus compañeros, partió rumbo hacía La Tierra.
Durante el viaje, en El Espacio Exterior, vio muchísimas cosas; planetas, estrellas, nebulosas, satélites, cometas…Pero lo que más le intereso fue un planeta mayoritariamente de color azul. Se adentró en el y aterrizó en la parte oeste de Europa, en Asturias. Sabía que todos sus antepasados venían de allí y le recibirían con mucho gusto. Antes de buscar a un humano que le ayudase a entender lo que estaba pasando. Visitó El Museo Del Jurásico, el Río Nalón, los Lagos de Covadonga y también El Museo de La Minería. Decidió dejar la otra parte turística para más tarde porque debía encontrar una respuesta a todas sus preguntas. Comenzó su búsqueda de un humano por Gijón, una gran ciudad al norte de Asturias. Observó todas las calles, todos los rincones, pero la gente caminaba deprisa desinteresada en hablar con él, con bolsas de hacer sus compras. Se adentró en el centro de la ciudad, nunca jamás había visto tantos coches, con tanto humo saliendo por sus tubos de escape…Casi ni se podía respirar. Pensó, que mejor era irse lejos del centro de la ciudad, ya que allí no encontraría nada. Se alejó y llego a un gran parque, con juegos para niños; columpios, toboganes y algún que otro balancín con forma de animal. A la sombra de un gran olmo había un banco, y sentada en el había una niño leyendo. El Trasgu se acercó a él con sigilo, pero el niño se percató de su presencia:
- ¿Quien anda ahí?-Dijo el niño.
- Hola, soy el Trasgu.
- ¿Qué es el Trasgu?- Preguntó.
- El Trasgu no es una cosa, soy un ser mitológico.- Se defendió El Trasgu- además, yo no digo que los humanos sean cosas.
- ¡Anda ya!, ¿ser mitológico? Tengo 12 años no me vengas con esos cuentos.
- ¿Con que no te lo crees eh? Pues está bien. No he venido aquí para discutir contigo, así que aquí acaba esa discusión. ¿Me podrías responder a una pregunta?- Pero cuando el Trasgu quiso darse cuenta el niño ya se había marchado.
- ¿Te has perdido?- Preguntó una vocecilla detrás del Trasgu.
Era una niña de estatura normal, con cabellos rubios atados en dos trenzas y con pecas esparcidas por toda su cara. Llevaba puesto un abrigo de color rojo y unas orejeras que le quedaban grandes.
- No, no me he perdido. Aunque…
- ¿Necesitas algo?
- ¿Cómo te llamas?-Preguntó El Trasgu.
- Atenea, ¿y tú?
- Trasgu, creo que podrás ayudarme, ¿te puedo hacer una pregunta?- preguntó tímidamente el Trasgu.
- ¡Por supuesto!- Exclamó la niña con una gran sonrisa.
- ¿Qué le pasa a La Tierra ?
- ¿A que te refieres con que le pasa a La Tierra ?
- Últimamente el tiempo está un poco raro, se derriten los polos, hay lluvia ácida…A eso me refiero.
- ¡Ah! A ver empezado por ahí. En el colegio me han enseñado que esta cambiando debido al Efecto Invernadero.
- ¿Y qué es eso?
- El efecto invernadero es que estamos calentando demasiado el planeta con emisiones de CO² debido a los coches… La temperatura del planeta aumenta y los polos se derriten. Pueden llegar a extinguirse especies y a subir el nivel del mar.
- ¿Pero, de quien es la culpa entonces?
- De nosotros, ¿de quien si no?
- Pensaba que era nuestra culpa.
- ¿De quienes?
- De los seres mitológicos, últimamente estamos un poco despistadillos…
- Si quieres podemos ir a visitar el centro de la ciudad para que lo entiendas mejor.
Entonces, la niña cogió al Trasgu de la mano y cogieron el autobús urbano para ir al centro. Ella le comentó que también le habían enseñado que ir en transporte público era mejor, porque en vez de que circulen muchos coches y emitan mas CO², en el autobús urbano emite menos porque va más gente en el, aunque lo mejor es desplazarse en bici o caminando. Por el camino al centro se encontraron con una pandilla de jóvenes comiendo pipas, gominotas y refrescos sentados en unos bancos. Lo dejaban todo esparcido por el suelo, los cascos de las pipas, los envoltorios… Cuando se fueron todo quedo igual.
- ¿Por qué hacen eso?- Preguntó el Trasgu intrigado
- Porque no les importa nada el medioambiente-dijo la niña decepcionada -Seguro que no saben que las basuras tardan mucho en descomponerse.
- Y por eso hay que llevarlas a un punto limpio, ¿no es así?- continuó la frase El Trasgu.
- Correcto, allí hay un espacio para cada tipo de basura; orgánica, cartón, vidrio, plásticos…
La niña y él regresaron al parque, el Trasgu había entendido muchísimas cosas, que era el efecto invernadero, a quien se debía, por que había contaminación…Pero ya era hora de volver al Lugar de Antaño.
- Espero que te haya servido de ayuda.
- Más de lo que te puedes imaginar, muchas gracias Atenea.
- De nada Trasgu, si vuelves a pasarte por La Tierra ya sabes donde encontrarme.
- Estoy seguro de que si - y en un segundo El Trasgu ya había desaparecido ante los ojos de la niña.
Durante el viaje a su hogar reflexionó sobre lo que le había contado Atenea, pero lo que más le confundió y al mismo tiempo le alegró fue que ella le dijera que no era culpa de los seres mitológicos el Calentamiento Global. Cuando llegó al Lugar de Antaño se lo explicó todo a sus compañeros. Ellos lo entendieron, y no podían hacer nada, ya que no tenían el suficiente poder para cambiar las cosas. Ahora cada movimiento de los humanos estaba en juego, las cosas ya no eran como antes, que los seres mitológicos ayudaban a los humanos tanto para que fuera un mundo con vida feliz y sana, todavía La Tierra se podía salvar, pero ahora era responsabilidad de los humanos cambiarlo, si no hacen nada por el medioambiente, les depararía un futuro en tinieblas, con una vida esclavizada a lo peor.

mola!!!
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